Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
