Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
