Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
