Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
