Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
