Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
