Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
