Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
