Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
