Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
