Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
