Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
