Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
