Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
