Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
