Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
