Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
