adivinanzas para niños

Pozo hondo,
soga larga,
y si no se dobla
no alcanza.

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Si los abro veo si los cierro sueño.

No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...

Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.

Parecen persianas, que suben y bajan.

Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.

Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?

¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.

Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.

Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.

Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.