Pozo hondo,
soga larga,
y si no se dobla
no alcanza.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
¿Cuál es la mitad de uno?
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
