Pozo hondo,
soga larga,
y si no se dobla
no alcanza.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
