Pozo hondo,
soga larga,
y si no se dobla
no alcanza.
más adivinanzas del cuerpo humano...
¿Cuál es la mitad de uno?
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
¿Cuál es la planta más olorosa?
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
