¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
