Que timbre y número tenga
y en verdad portal no sea
es cierto, y el que desea
hablar por él, no lo cuelga.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
