Que timbre y número tenga
y en verdad portal no sea
es cierto, y el que desea
hablar por él, no lo cuelga.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Adivíname ésa.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
