Que timbre y número tenga
y en verdad portal no sea
es cierto, y el que desea
hablar por él, no lo cuelga.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
