¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
