¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
