¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
