¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
