¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
