¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
