¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
