¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Adivíname ésa.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
