¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Adivíname ésa.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
