¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
