¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
