¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
