¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Adivíname ésa.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
