¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
