¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
