¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
