Rompe y no tiene manos,
corre y no tiene pies,
sopla y no tiene boca,
¿Qué te parece que es?
más adivinanzas de la naturaleza...
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
