Siempre andamos por el suelo
de alcobas y de salones
y en historias orientales
hasta hacemos algún vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
