Siempre andamos por el suelo
de alcobas y de salones
y en historias orientales
hasta hacemos algún vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
