Siempre andamos por el suelo
de alcobas y de salones
y en historias orientales
hasta hacemos algún vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
