Siempre andamos por el suelo
de alcobas y de salones
y en historias orientales
hasta hacemos algún vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
