Siempre andamos por el suelo
de alcobas y de salones
y en historias orientales
hasta hacemos algún vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
