Siempre andamos por el suelo
de alcobas y de salones
y en historias orientales
hasta hacemos algún vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
