Siempre andamos por el suelo
de alcobas y de salones
y en historias orientales
hasta hacemos algún vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
