Siempre andamos por el suelo
de alcobas y de salones
y en historias orientales
hasta hacemos algún vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
