Siempre andamos por el suelo
de alcobas y de salones
y en historias orientales
hasta hacemos algún vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
