adivinanzas para niños

Siempre andamos por el suelo
de alcobas y de salones
y en historias orientales
hasta hacemos algún vuelo.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.

En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.

Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?

No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.

Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.

¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?

Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...

La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!

De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.

Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.