Sólo tres letras tengo
pero tu peso yo sostengo.
Si me tratas con cuidado,
te llevaré a cualquier lado.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
