Sólo tres letras tengo
pero tu peso yo sostengo.
Si me tratas con cuidado,
te llevaré a cualquier lado.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?
Dos niños en un andén, por más que se acerquen, no se ven. ¿Qué es?.
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
