adivinanzas para niños

Son nuestras blancas flores
a veces tan tempranas,
que la nieve, envidiosa,
viene a ver si nos gana

 

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Verde me crié, negro me volví, ahora me visten de blanco, para poderme vender.

Como cuerda yo amarro, como cadenas sujeto, tengo un brazo y muchos dedos enterrados por el suelo.

Verde fue mi nacimiento, amarillo mi vivir, en una sábana blanca me envuelven para morir.

Adivina adivinador, ¿cuál es el árbol que no da flor?.

Mi nombre es de peregrino y tengo virtud notable, me encuentras en los caminos y mi olor es agradable.

Giro mi cuerpo ante el sol, por ser mi dueño y señor.

Soy una hierba trepadora y altanera que cubro más una pared que una pradera

Está en la navaja y está en el cuaderno, se cae del árbol antes del invierno.

Aunque es madre nunca ha parido, aunque es selva nunca dio abrigo; nace y no sabe andar pero enseguida se pone a trepar.

Su cabeza es amarilla, siguiendo al sol, gira y gira, muchos comen sus pepitas y dicen que son muy ricas.