Son nuestras blancas flores
a veces tan tempranas,
que la nieve, envidiosa,
viene a ver si nos gana
más adivinanzas de arboles y plantas...
Siempre mirando al sol y no soy un caracol. Giro y giro sin fin y no soy un bailarín.
En la tierra te sembraron, las aves te desearon, cuando estuviste dorado los hombres te segaron.
No creo que tanto valga y hay que ser bastante bobo para cometer un robo de tal planta que no es alga.
De bronce el tronco, las hojas de esmeralda, el fruto de oro, las flores de plata.
Bonita planta, con una flor que gira y gira buscando el sol.
Adivina adivinador, ¿cuál es el árbol que no da flor?.
Mi nombre es de peregrino y tengo virtud notable, me encuentras en los caminos y mi olor es agradable.
Entre col y col lechuga, entre lechuga, una flor, que al sol siempre está mirando, dorándose a su calor.
Como cuerda yo amarro, como cadenas sujeto, tengo un brazo y muchos dedos enterrados por el suelo.
Dime tú que cosa maja. Cuanto más crece más baja.
