adivinanzas para niños

Son nuestras blancas flores
a veces tan tempranas,
que la nieve, envidiosa,
viene a ver si nos gana

 

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Mi nombre es de peregrino y tengo virtud notable, me encuentras en los caminos y mi olor es agradable.

En primavera te deleito, en verano te refresco, en otoño te alimento y en invierno te caliento.

Giro mi cuerpo ante el sol, por ser mi dueño y señor.

No creo que tanto valga y hay que ser bastante bobo para cometer un robo de tal planta que no es alga.

Mis flores son las primeras en todas las primaveras. Mi semilla está escondida en estuches de madera.

Aunque es madre nunca ha parido, aunque es selva nunca dio abrigo; nace y no sabe andar pero enseguida se pone a trepar.

Está en la navaja y está en el cuaderno, se cae del árbol antes del invierno.

¿Qué es, qué no es? Está en el jardín, también en tus pies.

Ciertamente tiene nombre de calamar espero que no te asombre si por él voy a trepar.

Verde me crié, negro me volví, ahora me visten de blanco, para poderme vender.