Son nuestras blancas flores
a veces tan tempranas,
que la nieve, envidiosa,
viene a ver si nos gana
más adivinanzas de arboles y plantas...
Hay quien bebe por la boca, que es la forma de beber, pero sé de alguien que bebe solamente por los pies.
Antes éramos lozanas, en el estío, verdillas, ahora el viento nos lleva de un lado a otro, amarillas.
En el origen la respuesta está, en el fin, continuidad, y si no dice la verdad, tienes la réplica ya.
Soy una hierba trepadora y altanera que cubro más una pared que una pradera
De mi tronco herido sacan la resina. En las piñas guardo todas mis semillas.
Entre col y col lechuga, entre lechuga, una flor, que al sol siempre está mirando, dorándose a su calor.
Mis flores son las primeras en todas las primaveras. Mi semilla está escondida en estuches de madera.
Es un gran señorón tiene verde sombrero y pantalón marrón.
Giro mi cuerpo ante el sol, por ser mi dueño y señor.
Siempre mirando al sol y no soy un caracol. Giro y giro sin fin y no soy un bailarín.
