Son nuestras blancas flores
a veces tan tempranas,
que la nieve, envidiosa,
viene a ver si nos gana
más adivinanzas de arboles y plantas...
Es un gran señorón tiene verde sombrero y pantalón marrón.
Verde fue mi nacimiento, amarillo mi vivir, en una sábana blanca me envuelven para morir.
Su cabeza es amarilla, siguiendo al sol, gira y gira, muchos comen sus pepitas y dicen que son muy ricas.
Entre col y col lechuga, entre lechuga, una flor, que al sol siempre está mirando, dorándose a su calor.
Dime tú que cosa maja. Cuanto más crece más baja.
Hay quien bebe por la boca, que es la forma de beber, pero sé de alguien que bebe solamente por los pies.
Verde me crié, negro me volví, ahora me visten de blanco, para poderme vender.
Aunque es madre nunca ha parido, aunque es selva nunca dio abrigo; nace y no sabe andar pero enseguida se pone a trepar.
De mi tronco herido sacan la resina. En las piñas guardo todas mis semillas.
¿Qué es, qué no es? Está en el jardín, también en tus pies.
