Son nuestras blancas flores
a veces tan tempranas,
que la nieve, envidiosa,
viene a ver si nos gana
más adivinanzas de arboles y plantas...
En el origen la respuesta está, en el fin, continuidad, y si no dice la verdad, tienes la réplica ya.
Verde soy, verde seré, no me toques que te picaré.
¿Qué es, qué no es? Está en el jardín, también en tus pies.
Ciertamente tiene nombre de calamar espero que no te asombre si por él voy a trepar.
Sin el aire yo no vivo; sin la tierra yo me muero; tengo yemas sin ser huevo, y copa sin ser sombrero.
Mi fruto es el dátil, mi hoja la palma, que la vemos mucho por Semana Santa.
Giro mi cuerpo ante el sol, por ser mi dueño y señor.
Soy un árbol frondoso que da buen fruto pero cuando oyen mi nombre dicen que hurto.
Como cuerda yo amarro, como cadenas sujeto, tengo un brazo y muchos dedos enterrados por el suelo.
Hay quien bebe por la boca, que es la forma de beber, pero sé de alguien que bebe solamente por los pies.
