Son nuestras blancas flores
a veces tan tempranas,
que la nieve, envidiosa,
viene a ver si nos gana
más adivinanzas de arboles y plantas...
Es un gran señorón tiene verde sombrero y pantalón marrón.
Mi fruto es el dátil, mi hoja la palma, que la vemos mucho por Semana Santa.
Me desnudan cuando hace frío y me visten en el estío.
Verde fue mi nacimiento, amarillo mi vivir, en una sábana blanca me envuelven para morir.
Los dátiles son mi fruto y palmas doy a lo bruto.
Mis flores son las primeras en todas las primaveras. Mi semilla está escondida en estuches de madera.
Entre col y col lechuga, entre lechuga, una flor, que al sol siempre está mirando, dorándose a su calor.
Es un árbol muy alto de estrecha copa, en el cementerio es donde mora.
Bonita planta, con una flor que gira y gira buscando el sol.
Hay quien bebe por la boca, que es la forma de beber, pero sé de alguien que bebe solamente por los pies.
