Tengo agujas y no sé coser,
tengo números y no sé leer.
más adivinanzas sobre el tiempo...
Aquí estamos doce hermanos; yo, que el segundo nací, soy el menor entre todos: ¿Cómo puede ser así?
Quién es un viejo ligero, que es de cuatro movimientos puestos en doce cimientos, que, a cualquier pasajero, da más penas que contentos.
Doce palomitas en un palomar, a la hora y a los cuartos salen a volar.
Doce caballeros, nacidos del sol, todos mueren antes de los treinta y dos.
Doce son los hermanitos, uno es el benjamín, siete son los mayorcitos y los cuatro restantes los más pequeñitos.
En un castillo redondo, doce caballeros de guardia están; un flaco lancero y un gordo escudero, marchan al compás.
Soy un caballero muy aseñorado, tengo doce damas para mi regalo, todas van en coche y gastan sus cuartos, todas usan medias, pero no zapatos.
De siete en siete vamos cogiditos de las manos.
Una cara con dos manos pegada está a la pared. Antes de un minuto, hermanos, ¿sabréis decirme quién es?
Todos me esperan pero nunca llego, porque cuando llego yo desaparezco.
