Tengo agujas y no sé coser,
tengo números y no sé leer.
más adivinanzas sobre el tiempo...
De siete en siete vamos cogiditos de las manos.
Me hallo en los escritorios y en las casas comerciales, todos me miran quien soy para ver lo que contengo. Mis días están contados y el día que voy a morir ya se sabe de antemano.
Unas surgen con la luna, a otras las alumbra el sol, todas juegan al corro y todas hermanas son.
En un castillo redondo, doce caballeros de guardia están; un flaco lancero y un gordo escudero, marchan al compás.
¿Qué día será, que entre el sábado y el lunes está?
Brazos tengo desiguales y a mi ritmo se mueven los mortales.
Quién es un viejo ligero, que es de cuatro movimientos puestos en doce cimientos, que, a cualquier pasajero, da más penas que contentos.
Una cara con dos manos pegada está a la pared. Antes de un minuto, hermanos, ¿sabréis decirme quién es?
Doce caballeros, nacidos del sol, todos mueren antes de los treinta y dos.
Estoy condenado a un año y un día; si esto es cada cuatro, ¿mi nombre, sabrías?
