Tiene un ojo y nada ve,
por abrir no es cosa dura,
sin embargo por cerrar,
sí que cierra y sí que es dura.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
