Tiene un ojo y nada ve,
por abrir no es cosa dura,
sin embargo por cerrar,
sí que cierra y sí que es dura.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
