Tiene un ojo y nada ve,
por abrir no es cosa dura,
sin embargo por cerrar,
sí que cierra y sí que es dura.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
