Un solo portero,
un solo inquilino,
tu casa redonda
la llevas contigo.
más adivinanzas de animales...
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
Tengo de rey la cabeza calzo espuela pavonada, llevo barba colorada, mi sueño temprano empieza y madrugo a la alborada.
No es cama, ni es león y desaparece en cualquier rincón
Larga y lisa, larga y lisa, llevo puesta una camisa, toda bordada, bordada, sin costura ni puntada.
Sobre la vaca, la «o», a que no lo aciertas, no.
De frente miro al sol sin que me ciegue, más alto vuelo que ave alguna, símbolo soy de imperios y reyes y dos cabezas a veces me dibujan. ¿Quién soy?
Soy dama cruel, temerosa, me paseo en verde prado, y todo aquel que me mira se queda muy espantado. Yo luzco un largo vestido que en tienda no fue comprado, no fue por mano de sastre, ni medido, ni cortado.
Anda, nada, vuela, no gasta zapato, va dejando estela.
Una pata con dos pies, ¿es cosa que puede ser?
En alto vive, en alto mora, en alto teje, la tejedora.
