Un solo portero,
un solo inquilino,
tu casa redonda
la llevas contigo.
más adivinanzas de animales...
De negro y en procesión adivina quiénes son.
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
Del fin del estanque vengo, para mirar a los niños, a los cuales entretengo, con saltos, juegos y brincos. ¿Quién soy?
Iba una vaca de lado, luego resultó pescado.
De colores muy galano, soy bruto y no lo parezco, perpetua prisión padezco, uso del lenguaje humano, si bien de razón carezco.
Piensa poco y salta mucho, dime su nombre que no te escucho.
En el campo me crié dando voces como loca; me ataron de pies y manos para quitarme la ropa.
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
Chao, chao, rabito «alzao».
Anido en las torres, largo cuello tengo y todos los años por San Blas vengo.
