Un solo portero,
un solo inquilino,
tu casa redonda
la llevas contigo.
más adivinanzas de animales...
Me roban mi vestidura porque la fuerza es su ley y visten con mis despojos desde el esclavo hasta el rey.
Tiene las orejas largas, tiene la cola pequeña, en los corrales se cría y en el monte tiene cuevas.
Tengo alas y pico y hablo y hablo sin saber lo que digo.
Es la reina de los mares, su dentadura es muy buena, y por no ir nunca vacía, siempre dicen que va llena.
Soy señor muy elegante y excelente nadador, y puedo hacer con mi cuello signos de interrogación.
¿Qué animal de buen olfato, cazador dentro de casa, rincón por rincón repasa y lame, si pilla, un plato?
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Tiene famosa memoria, gran tamaño y dura piel, y la nariz más grandota que en el mundo pueda haber.
Adivina, adivinajera: no tiene traje y sí faltriquera.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
