adivinanzas para niños

Estoy condenado
a un año y un día;
si esto es cada cuatro,
¿mi nombre, sabrías?

 

más adivinanzas sobre el tiempo...

Nos llegan muy de mañana y se van mucho después, regresan cada semana y cuatro veces al mes.

Cuando apenas he nacido, mi vida se acaba al punto; aunque no soy el primero, lo sigo por todo el mundo.

Doce palomitas en un palomar, a la hora y a los cuartos salen a volar.

De aquí al domingo seis pasos, seis cielos que veo pasar, seis mañanas, seis ocasos ¿Cómo me debo llamar?

Son doce hermanas y todas gastan medias y, aunque, van numeradas todas son cantadas.

Todos me esperan pero nunca llego, porque cuando llego yo desaparezco.

Cada año nazco gordito y cada año me muero flaquito. ¿Qué soy?

¿Qué cosa no ha sido y tiene que ser, y que cuando sea dejará de ser?

Una cara con dos manos pegada está a la pared. Antes de un minuto, hermanos, ¿sabréis decirme quién es?

Los siete son hermanitos y viven un solo día: cuando uno nace otro muere, y así se pasan la vida.