¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
