¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
