¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
