¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
