¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
