¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
