¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
