¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
