¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
