¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
