¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.

La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!