Me hallo en los escritorios
y en las casas comerciales,
todos me miran quien soy
para ver lo que contengo.
Mis días están contados
y el día que voy a morir
ya se sabe de antemano.
más adivinanzas sobre el tiempo...
Los siete son hermanitos y viven un solo día: cuando uno nace otro muere, y así se pasan la vida.
Tengo agujas y no sé coser, tengo números y no sé leer.
Doce señoritas en un mirador, todas tienen medias y zapatos no.
De aquí al domingo seis pasos, seis cielos que veo pasar, seis mañanas, seis ocasos ¿Cómo me debo llamar?
Nos llegan muy de mañana y se van mucho después, regresan cada semana y cuatro veces al mes.
Brazos tengo desiguales y a mi ritmo se mueven los mortales.
Cuando apenas he nacido, mi vida se acaba al punto; aunque no soy el primero, lo sigo por todo el mundo.
Para unos soy muy corto; para otros, regular; para los tristes muy largo; para Dios, la eternidad.
Doce son los hermanitos, uno es el benjamín, siete son los mayorcitos y los cuatro restantes los más pequeñitos.
Una cara con dos manos pegada está a la pared. Antes de un minuto, hermanos, ¿sabréis decirme quién es?
