No soy estación del Metro
ni soy estación del tren,
pero soy una estación
donde mil flores se ven.
más adivinanzas de la naturaleza...
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
