Kilómetros mido,
hectolitros llevo,
kilovatios doy,
hectáreas mantengo.
más adivinanzas de la naturaleza...
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
