Durante el verano escondido,
en el invierno encendido.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Adivíname ésa.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
