No soy el sol,
tampoco el fuego;
pero la casa
bien que caliento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
