¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo,
mucho más sucia me voy?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
