En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
