Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
