Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
