Con patas y espalda,
no se mueve ni anda.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
