Con patas y espalda,
no se mueve ni anda.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
