Fui a la plaza
y compré un negrito.
Llegué a la casa
y se puso coloradito.
¿Qué es?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
