Ahí vienen dos:
uno se moja
y el otro no.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
Tengo cinco habitaciones, en cada una un inquilino, en invierno cuando hace frío, están todos calentitos.
Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.
Aunque la quite del agua, sigue en agua.
Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.
Puedes llevarlo en el pelo y, a veces, en los zapatos, se coloca en la cintura y en el rabo de los gatos.
