Ahí vienen dos:
uno se moja
y el otro no.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
Destacan en las orejas creyéndose independientes, van casi siempre en parejas.
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
Soy de piel o paño gordo y me adhiero a tu cuerpo, para que no pases frío cuando llega el invierno.
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.
Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.
