Ahí vienen dos:
uno se moja
y el otro no.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
Me pisas y no me quejo, me cepillas si me mancho, y con mi hermano gemelo bajo tu cama descanso.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.
Tengo cinco habitaciones, en cada una un inquilino, en invierno cuando hace frío, están todos calentitos.
Aunque la quite del agua, sigue en agua.
¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.
