Ahí vienen dos:
uno se moja
y el otro no.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.
Redondo, redondo, sin tapa, sin fondo.
De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
