Ahí vienen dos:
uno se moja
y el otro no.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.
Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
Vivo en el campo y en una ciudad grande, y soy chico pero me usan por igual, si dices mi nombre solo dirás la mitad.
