Al dar la vuelta a la esquina
tropecé con un convento,
las monjas iban de blanco
y el sacristán en el centro.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Parecen persianas, que suben y bajan.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
¿Cuál es la mitad de uno?
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
