Al dar la vuelta a la esquina
tropecé con un convento,
las monjas iban de blanco
y el sacristán en el centro.
más adivinanzas del cuerpo humano...
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
¿Cuál es la mitad de uno?
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
