Al dar la vuelta a la esquina
tropecé con un convento,
las monjas iban de blanco
y el sacristán en el centro.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
¿Qué planta será la que en el hombre está?
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Parecen persianas, que suben y bajan.
