Al dar la vuelta a la esquina
tropecé con un convento,
las monjas iban de blanco
y el sacristán en el centro.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Si los abro veo si los cierro sueño.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
Dos niños en un andén, por más que se acerquen, no se ven. ¿Qué es?.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
