Al dar la vuelta a la esquina
tropecé con un convento,
las monjas iban de blanco
y el sacristán en el centro.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Si los abro veo si los cierro sueño.
Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
