adivinanzas para niños

Al dar la vuelta a la esquina
tropecé con un convento,
las monjas iban de blanco
y el sacristán en el centro.

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.

Si los abro veo si los cierro sueño.

Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.

Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.

Parecen persianas, que suben y bajan.

Dicen que son de dos, pero siempre son de una.

Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?

Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.

Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.

Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.