Campo blanco,
semilla negra,
dos que la ven,
uno que la siembra.
más adivinanzas de libros y escritura...
Soy pequeño, pequeñito, más con tal poder y arte que, si no me pegan bien, no van a ninguna parte.
Sabana blanca tendida, mariquita negra le baila encima.
Contengo todas las letras, los números y los signos, si me aprietan con los dedos escriben hasta los niños.
Una palomita, blanca y negra; vuela sin alas y habla sin lengua.
Llanura blanca con flores negras; cinco bueyes aran en ella.
Cae de la torre y no se mata, cae en el agua y se desbarata.
Bolita tengo tinta, también capucha tengo y escribo bien.
Muy chiquito, chiquitito, que pone fin a lo escrito.
Blancos son los campos, las semillas negras, cinco son los bueyes que el arado llevan.
Con sus páginas abiertas te va ilustrando la mente, si alguna vez lo prestaras, lo perderás para siempre.
