Con dos patas encorvadas
y dos amplios ventanales
quitan sol o dan visión
según sean sus cristales.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.
En tus manos estoy limpio, en tus ventanas me ensucio, si sucio, me ponen limpio, si limpio, me ponen sucio.
