Con dos patas encorvadas
y dos amplios ventanales
quitan sol o dan visión
según sean sus cristales.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Redondo, redondo, sin tapa, sin fondo.
En tus manos estoy limpio, en tus ventanas me ensucio, si sucio, me ponen limpio, si limpio, me ponen sucio.
Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.
Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.
No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!
En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.
Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
