Con el dinero lo compro,
con los dedos lo deslío,
por la cara me lo como.
más adivinanzas de alimentos...
Para mí el dulce sabor de la cosa que te digo. Para ti también será si aciertas este acertijo.
Blanca fue mi niñez, morada mi mocedad, negra y prieta mi vejez, adivina qué será.
Soy el jugo de la uva, de la copa el contenido, de la mesa el gran señor, de todos apetecido.
Una cajita chiquita, blanca como la cal: todos la saben abrir, nadie la sabe cerrar.
Negra por dentro, negra por fuera, es mi corazón negra madera.
Es mi madre tartamuda, y mi padre «cantaor», tengo blanco mi vestido, amarillo el corazón.
En la mejor ocasión, al lado del mazapán y a la espera del champán.
De bello he de presumir: soy blanco como la cal, todos me saben abrir, nadie me sabe cerrar.
Te lo digo y te repito, y te lo debo avisar, que por más que te lo diga, no lo vas a adivinar.
Blanca soy y, como dice mi vecina, útil siempre soy en la cocina.
