Cuerpo de palo,
cabeza de color,
me encienden con cuidado
y doy mucho calor.
¿Qué es ?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
