Cuerpo de palo,
cabeza de color,
me encienden con cuidado
y doy mucho calor.
¿Qué es ?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
