Dama da,
dama deja,
y no se queja
de lo que deja.
más adivinanzas de costura y plancha...
¿Quién es esa señora, que tiene la propiedad, de estirar bien lo arrugado y de arrugar lo estirado, con igual facilidad?
Y lo es, y lo es y no me lo adivinas en un mes.
Una cosa que no es cosa y lo es.
Cuando pasa ¡cómo pisa!, deja rasa la camisa.
Largo, largo, como un camino y cabe en un «pucherino».
Primero ciega, luego pincha y todo une mientras camina.
Locomotora no soy, mas cuando con vapor voy, dejo muy alisado si me usan con cuidado.
Don dedín tiene un sombrero para no hacerse agujeros.
Con «A» empieza mi nombre, de las damas soy querido, si me prenden voy seguro, y, si me sueltan, perdido.
Vengo al mundo a trabajar, y tengo tan mala suerte, que todos me pinchan el culo, y yo no me puedo quejar.
