Dama da,
dama deja,
y no se queja
de lo que deja.
más adivinanzas de costura y plancha...
Pequeños, redondos, con agujeritos, valemos muy poco, solos o juntitos, mas de nosotros depende el buen vestir de la gente.
Cuando pasa ¡cómo pisa!, deja rasa la camisa.
Cuanto más largas más cortas, cuanto más cortas más largas.
Largo, largo, como un camino y cabe en un «pucherino».
Seguro que en tu casa está si no lo sabes no importa. Pero ¿qué cosa será que cuanto más larga más corta?
Te la digo, te la digo, te la vuelvo a repetir; te la digo veinte veces y no me la sabes decir.
Dama da, dama deja, y no se queja de lo que deja.
Yo con mi hermana gemela andamos siempre al compás, con la boca por delante y los ojos por detrás.
Dos hermanas diligentes que caminan al compás, con el pico por delante y los ojos por detrás.
Primero ciega, luego pincha y todo une mientras camina.
