De día llenos de carne,
de noche con la boca al aire.
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De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
