De día llenos de carne,
de noche con la boca al aire.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.
Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
