Dicen que son de dos,
pero siempre son de una.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
