Dicen que son de dos,
pero siempre son de una.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Parecen persianas, que suben y bajan.
