Dicen que son de dos,
pero siempre son de una.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
