Dicen que son de dos,
pero siempre son de una.
más adivinanzas del cuerpo humano...
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
