Dicen que son de dos,
pero siempre son de una.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
Dos fuentes muy cristalinas están en medio de un llano y cuando las fuentes manan no está muy contento el amo.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Parecen persianas, que suben y bajan.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
