Dicen que son de dos,
pero siempre son de una.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Cinco hermanos muy unidos, que no se pueden mirar, cuando riñen aunque quieras, no los puedes separar.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
