Dicen que son de dos,
pero siempre son de una.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Parecen persianas, que suben y bajan.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?
