Dos estrellas se han perdido,
en el cielo no aparecen,
en tu casa se han metido
y en tu cara resplandecen.
¿Qué son?
más adivinanzas del cuerpo humano...
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
¿Qué planta será la que en el hombre está?
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
