Dos estrellas se han perdido,
en el cielo no aparecen,
en tu casa se han metido
y en tu cara resplandecen.
¿Qué son?
más adivinanzas del cuerpo humano...
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
