Dos estrellas se han perdido,
en el cielo no aparecen,
en tu casa se han metido
y en tu cara resplandecen.
¿Qué son?
más adivinanzas del cuerpo humano...
Parecen persianas, que suben y bajan.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Dos niños en un andén, por más que se acerquen, no se ven. ¿Qué es?.
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
