Dos estrellas se han perdido,
en el cielo no aparecen,
en tu casa se han metido
y en tu cara resplandecen.
¿Qué son?
más adivinanzas del cuerpo humano...
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
