Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
