Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
