Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Adivíname ésa.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
