Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
