Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
