Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Adivíname ésa.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
