Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
