Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
