Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
