Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
