Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
