Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
