Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
