Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Adivíname ésa.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
