Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
