Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Adivíname ésa.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
