Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
