Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
