Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
