Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
