Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
