Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
