Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
