Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
