Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
