Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
