Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
