Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
