Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
