Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
