Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
