Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
