Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
