Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
