Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
