adivinanzas para niños

Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.

Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.

Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.

Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.

Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.

Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.

Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?

Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.

Con patas y espalda, no se mueve ni anda.

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.