Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
