Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Adivíname ésa.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
