Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Adivíname ésa.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
