Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
