Doy vueltas y no soy tiempo,
un secreto sé guardar,
si no me cuidan, me pierdo.
¿Con mi nombre sabrás dar?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
