En el buen tiempo a nadie marea,
en cuanto llueve repiquetea.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
