En el buen tiempo a nadie marea,
en cuanto llueve repiquetea.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
