En el buen tiempo a nadie marea,
en cuanto llueve repiquetea.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
