En el buen tiempo a nadie marea,
en cuanto llueve repiquetea.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
