En el buen tiempo a nadie marea,
en cuanto llueve repiquetea.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
