En el buen tiempo a nadie marea,
en cuanto llueve repiquetea.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Adivíname ésa.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
