En el buen tiempo a nadie marea,
en cuanto llueve repiquetea.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
