En el buen tiempo a nadie marea,
en cuanto llueve repiquetea.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
