En el buen tiempo a nadie marea,
en cuanto llueve repiquetea.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
