En el buen tiempo a nadie marea,
en cuanto llueve repiquetea.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
