En el buen tiempo a nadie marea,
en cuanto llueve repiquetea.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
