En el buen tiempo a nadie marea,
en cuanto llueve repiquetea.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
