En el buen tiempo a nadie marea,
en cuanto llueve repiquetea.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
