En el buen tiempo a nadie marea,
en cuanto llueve repiquetea.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Adivíname ésa.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
