En el buen tiempo a nadie marea,
en cuanto llueve repiquetea.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
