En el buen tiempo a nadie marea,
en cuanto llueve repiquetea.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
