En lo más alto me ponen
para que el viento me dé,
soy guía para los hombres
y siempre estoy de pié.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
