En lo más alto me ponen
para que el viento me dé,
soy guía para los hombres
y siempre estoy de pié.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
