En lo más alto me ponen
para que el viento me dé,
soy guía para los hombres
y siempre estoy de pié.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
