En lo más alto me ponen
para que el viento me dé,
soy guía para los hombres
y siempre estoy de pié.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
