En lo más alto me ponen
para que el viento me dé,
soy guía para los hombres
y siempre estoy de pié.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
