En lo más alto me ponen
para que el viento me dé,
soy guía para los hombres
y siempre estoy de pié.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
