En lo más alto me ponen
para que el viento me dé,
soy guía para los hombres
y siempre estoy de pié.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
