En lo más alto me ponen
para que el viento me dé,
soy guía para los hombres
y siempre estoy de pié.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
