En lo más alto me ponen
para que el viento me dé,
soy guía para los hombres
y siempre estoy de pié.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
