En lo más alto me ponen
para que el viento me dé,
soy guía para los hombres
y siempre estoy de pié.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Adivíname ésa.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
