En lo más alto me ponen
para que el viento me dé,
soy guía para los hombres
y siempre estoy de pié.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Adivíname ésa.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
