adivinanzas para niños

En lo más alto me ponen
para que el viento me dé,
soy guía para los hombres
y siempre estoy de pié.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...

Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.

No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.

Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.

Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.

Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?

En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.