En lo más alto me ponen
para que el viento me dé,
soy guía para los hombres
y siempre estoy de pié.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
