En lo más alto me ponen
para que el viento me dé,
soy guía para los hombres
y siempre estoy de pié.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
