En lo más alto me ponen
para que el viento me dé,
soy guía para los hombres
y siempre estoy de pié.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
