En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Adivíname ésa.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
