En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
