En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
