En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
