En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
