En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
