En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
