En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
