En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Adivíname ésa.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
