En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
