En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
