En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Adivíname ésa.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
