En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
