adivinanzas para niños

En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.

Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.

Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.

Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.

De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.

Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.

Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.

Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.

Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.