En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
