En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
