En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
