En los baños suelo estar,
aunque provengo del mar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
