En mí se mueren los ríos,
y por mí los barcos van,
muy breve es el nombre mío,
tres letras tiene no más.
más adivinanzas de la naturaleza...
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
