En mí se mueren los ríos,
y por mí los barcos van,
muy breve es el nombre mío,
tres letras tiene no más.
más adivinanzas de la naturaleza...
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
