En mí se mueren los ríos,
y por mí los barcos van,
muy breve es el nombre mío,
tres letras tiene no más.
más adivinanzas de la naturaleza...
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
