En mí se mueren los ríos,
y por mí los barcos van,
muy breve es el nombre mío,
tres letras tiene no más.
más adivinanzas de la naturaleza...
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
En las regiones polares se encuentra en todos los mares.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
