En un cuartito caliente,
hay bailando mucha gente.
más adivinanzas de alimentos...
En la mejor ocasión, al lado del mazapán y a la espera del champán.
Somos blancos, larguiruchos, nos fríen en las verbenas, y dorados, calentitos, nos comen nenes y nenas.
Es mi madre tartamuda, y mi padre «cantaor», tengo blanco mi vestido, amarillo el corazón.
Soy el jugo de la uva, de la copa el contenido, de la mesa el gran señor, de todos apetecido.
Te digo y te repito que si no lo adivinas no vales un pito.
Con el dinero lo compro, con los dedos lo deslío, por la cara me lo como.
Blanca fue mi niñez, morada mi mocedad, negra y prieta mi vejez, adivina qué será.
De bello he de presumir: soy blanco como la cal, todos me saben abrir, nadie me sabe cerrar.
Estando sano me cortan, sin ser enfermo me curan y en lonchas o pedacitos, dicen que estoy exquisito.
Era un sol en miniatura y en el árbol la encontré. Cuando sin piel la dejé, me fascinó su frescura. ¿Qué es?
