En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
