En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
