En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Adivíname ésa.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
