En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
