En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
