En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
