En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
