En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
