En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
