En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
