En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
