En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
