En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
