En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
