En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
