En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
