En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
