En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
