En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
