En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
