Es tu favorita
cuando sientes frío;
la encuentras escrita
en el verso mío.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
