Es una caja habladora,
que vive en todas las casas,
y se calla a muy alta hora.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
