Es una caja habladora,
que vive en todas las casas,
y se calla a muy alta hora.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
