Es una caja habladora,
que vive en todas las casas,
y se calla a muy alta hora.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
