Es una caja habladora,
que vive en todas las casas,
y se calla a muy alta hora.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
