Es una caja habladora,
que vive en todas las casas,
y se calla a muy alta hora.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
