Es una caja habladora,
que vive en todas las casas,
y se calla a muy alta hora.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
