Es una caja habladora,
que vive en todas las casas,
y se calla a muy alta hora.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Adivíname ésa.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
