Es una caja habladora,
que vive en todas las casas,
y se calla a muy alta hora.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
