Es una caja habladora,
que vive en todas las casas,
y se calla a muy alta hora.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
