Es una pera colgada
que toda la casa alumbra
sin tener humo ni llama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
