Es una pera colgada
que toda la casa alumbra
sin tener humo ni llama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
