Es una pera colgada
que toda la casa alumbra
sin tener humo ni llama.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
