Está hecha de metal,
de madera o de cristal
y golpes siempre recibe
cuando la entrada prohíbe.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
