Está hecha de metal,
de madera o de cristal
y golpes siempre recibe
cuando la entrada prohíbe.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
