Está hecha de metal,
de madera o de cristal
y golpes siempre recibe
cuando la entrada prohíbe.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
