Está hecha de metal,
de madera o de cristal
y golpes siempre recibe
cuando la entrada prohíbe.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
