Está hecha de metal,
de madera o de cristal
y golpes siempre recibe
cuando la entrada prohíbe.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
