Estoy dentro de él
y no puedo entrar en él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
