Estoy dentro de él
y no puedo entrar en él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
