Estoy dentro de él
y no puedo entrar en él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
