Estoy dentro de él
y no puedo entrar en él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
