Estoy dentro de él
y no puedo entrar en él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Adivíname ésa.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
