Estoy dentro de él
y no puedo entrar en él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
