Estoy dentro de él
y no puedo entrar en él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
