Estoy dentro de él
y no puedo entrar en él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
