Estoy dentro de él
y no puedo entrar en él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
