Estoy dentro de él
y no puedo entrar en él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
