Estoy dentro de él
y no puedo entrar en él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
