Estoy dentro de él
y no puedo entrar en él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
