Estoy dentro de él
y no puedo entrar en él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
