Estoy dentro de él
y no puedo entrar en él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
