Estoy dentro de él
y no puedo entrar en él.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
