Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida
más adivinanzas del cuerpo humano...
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Parecen persianas, que suben y bajan.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
¿Cuál es la planta más olorosa?
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
