Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida
más adivinanzas del cuerpo humano...
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Cinco hermanos muy unidos, que no se pueden mirar, cuando riñen aunque quieras, no los puedes separar.
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
¿Cuál es la mitad de uno?
