Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida
más adivinanzas del cuerpo humano...
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
