Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida
más adivinanzas del cuerpo humano...
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Cinco hermanos muy unidos, que no se pueden mirar, cuando riñen aunque quieras, no los puedes separar.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?
