Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida
más adivinanzas del cuerpo humano...
¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
¿Qué planta será la que en el hombre está?
¿Cuál es la mitad de uno?
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
