adivinanzas para niños

Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida

 

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Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.

Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.

En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.

Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.

Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.

Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida

Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.

Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.