adivinanzas para niños

Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?

Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.

Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?

Si los abro veo si los cierro sueño.

Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.

En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.

Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.

Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.

Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.

Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.