Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida
más adivinanzas del cuerpo humano...
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Dos niños en un andén, por más que se acerquen, no se ven. ¿Qué es?.
¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.
