Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida
más adivinanzas del cuerpo humano...
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
