adivinanzas para niños

Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.

Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.

Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.

Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.

Dicen que son de dos, pero siempre son de una.

¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.

Dos niños en un andén, por más que se acerquen, no se ven. ¿Qué es?.

Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.