adivinanzas para niños

Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.

Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.

¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?

Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.

No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...

Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.

Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.

Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.

Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.

Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre