Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida
más adivinanzas del cuerpo humano...
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
