Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida
más adivinanzas del cuerpo humano...
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
