adivinanzas para niños

Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?

Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.

Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.

Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.

En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.

¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.

Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.

Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.

Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.

Parecen persianas, que suben y bajan.