adivinanzas para niños

Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.

Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.

Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.

En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.

Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.

¿Cuál es la planta más olorosa?

¿Qué planta será la que en el hombre está?

Parecen persianas, que suben y bajan.

No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...

Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.