Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida
más adivinanzas del cuerpo humano...
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
¿Cuál es la mitad de uno?
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
