adivinanzas para niños

Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.

Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.

Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.

Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.

¿Qué planta será la que en el hombre está?

Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.

Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.

¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?