Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida
más adivinanzas del cuerpo humano...
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
¿Cuál es la mitad de uno?
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Si los abro veo si los cierro sueño.
