Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida
más adivinanzas del cuerpo humano...
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Dos niños en un andén, por más que se acerquen, no se ven. ¿Qué es?.
