Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida
más adivinanzas del cuerpo humano...
Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Dos niños en un andén, por más que se acerquen, no se ven. ¿Qué es?.
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
