Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida
más adivinanzas del cuerpo humano...
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
