adivinanzas para niños

Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.

Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?

Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.

Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.

A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.

Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.

Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.

Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.

Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.