Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida
más adivinanzas del cuerpo humano...
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?
¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
