Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida
más adivinanzas del cuerpo humano...
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
