Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida
más adivinanzas del cuerpo humano...
Dos fuentes muy cristalinas están en medio de un llano y cuando las fuentes manan no está muy contento el amo.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
¿Cuál es la mitad de uno?
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
