Lámina que no se ve
y nos protege del viento.
Aunque la atraviesa el sol,
se empaña con el aliento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
