Lámina que no se ve
y nos protege del viento.
Aunque la atraviesa el sol,
se empaña con el aliento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
