Lámina que no se ve
y nos protege del viento.
Aunque la atraviesa el sol,
se empaña con el aliento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
