Lámina que no se ve
y nos protege del viento.
Aunque la atraviesa el sol,
se empaña con el aliento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
