Lámina que no se ve
y nos protege del viento.
Aunque la atraviesa el sol,
se empaña con el aliento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
