Lámina que no se ve
y nos protege del viento.
Aunque la atraviesa el sol,
se empaña con el aliento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
