Lámina que no se ve
y nos protege del viento.
Aunque la atraviesa el sol,
se empaña con el aliento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
