Lámina que no se ve
y nos protege del viento.
Aunque la atraviesa el sol,
se empaña con el aliento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
