Lámina que no se ve
y nos protege del viento.
Aunque la atraviesa el sol,
se empaña con el aliento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Adivíname ésa.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
