Lámina que no se ve
y nos protege del viento.
Aunque la atraviesa el sol,
se empaña con el aliento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
