Lámina que no se ve
y nos protege del viento.
Aunque la atraviesa el sol,
se empaña con el aliento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
