Lámina que no se ve
y nos protege del viento.
Aunque la atraviesa el sol,
se empaña con el aliento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
