Lámina que no se ve
y nos protege del viento.
Aunque la atraviesa el sol,
se empaña con el aliento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
