Lámina que no se ve
y nos protege del viento.
Aunque la atraviesa el sol,
se empaña con el aliento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
