Lámina que no se ve
y nos protege del viento.
Aunque la atraviesa el sol,
se empaña con el aliento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
