Lámina que no se ve
y nos protege del viento.
Aunque la atraviesa el sol,
se empaña con el aliento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
